PROSA HDS

No, no quiero oir tu voz. Los recuerdos se amontonan en
mi mente y no me dejan pensar, cualqier oferta es
buena, cualquier esperanza es vana, tengo muchas
huellas que borrar y no dejo aire que respirar, el
dueño de la noche me invita a soñar, pero pasan rapidas
las horas en esta oscura habitacion. ahora se que no me
comprenderas. No podria continuar así, no me obligues a
cambias, mil pedazos al viento nos separaran. No hace
mucho que rompi tu recuerdo jurandome no volver a
llorar por ti quizar otra vez te hechare la culpa a ti,
ahora he de encontar una senda que me lleve a un lugar,
pero no me siento capaz de continuar sin ti.

En estos momentos de dolor, sentimientos confusos de
amor sangre hirviendo con tu recuerdo, placeres de
pobreza con tu olvido. Y no te sientas culpable por tus
atascadas, amontonadas ideas, buscando mi refugio
interior como un pura sangre desvocadao, queriendo
tener en la alacena, el recuerdo de tus besos. Y creo
que merezco las rosas de la espinas que me clave, mi
herida se abre al recordar tu nombre, buscando
incansablemente esa flor de loto que guarda secretos
como una tumba de sal, bendecida memoria que como el
gran camino del exceso, me hace sentir como una sirena
varada con una apariencia no sincera queriendo no saber
ni nuestros nombres.

La herida de la flor de loto, guardada en la alacena
estaba bendecida y tenia un tesoro que una sirena
varada le confio. Esta sirena gozaba de los placeres de
la pobreza, sintiendose culpable por hacer recorrido un
camino de exceso con apariencia no sincera, escondida
en su refugio interior tenia la sangre hirviendo sin
saber nuestros nombres y por conocer el incierto futuro
de estar bendecida dos veces bajo tumbas de sal.

Patrilogo

 

 

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